Muy
poco para contar de los primeros cuarenta y cinco minutos de partido;
ambos equipos estaban imprecisos (tampoco esta bien el campo de
juego del Estadio Armenia) y las jugadas de gol escasearon.
Para
rescatar (de Armenio) un cabezazo mandado al córner por el
uno visitante.
Atlanta
contó con una chance luego de una escapa (con algo de fortuna
trás pegar la pelota en el banderín del córner)
por la banda izquierda que finalmente fue despejada por la defensa
armenia.
Ambos
equipos preferían el juego aéreo y todo se diluía
sin demasiada claridad.
El
segundo tiempo, tuvo un trámite un poco más entretenido.
Esto se dió, principalmente, trás el tanto tricolor:
centro al medio del área visitante, la pelota queda boyando,
y desde unos 20 metros, Marcelo Vieytes remata para dejar sin chances
al arquero bohemio.