En
la primera etapa se pueden destacar dos situaciones
claras de gol (una para cada lado), lo que marcó
también la equidad en manejo del partido.
Para
el Tricolor lo tuvo Kilmot con un cabezazo que es despejado
providencialmente por el uno del del Azurro (ver
foto).
La
de Italiano fue aún más clara con un frentazo
que pega en el travesaño.
En
el complemento el visitante llegaría al desequilibrio
luego de un tiro libre (previamente había sido
lateral mal cobrado a favor de Italiano): remate al
palo del arquero que sorprende al uno y al resto de
los que estabamos en Maschwitz esperando el centro:
0-1.
No
era merecido el resultado porque el depo no había
hecho ni menos ni más que su rival.
Ante
esta situación, Cisneros realizó algo
no demasiado frecuente: poner tres cambios en el mismo
momento. Esto le dió resultado ya que uno de
los que ingresó convirtió el gol. |